LOS JERONIMOS

Cuentan,  que reinando Enrique IV, se celebraron unas fiestas en honor del embajador del duque de Bretaña, el privado D. Beltrán de la Cueva organizó un torneo a la antigua usanza que tuvo lugar aproximadamente donde hoy se encuentra San Antonio de la Florida y fue tan del agrado del rey que mandó construir un monasterio en memoria del evento en el que se instalaron siete monjes y le dieron por nombre Nuestra Señora del Paso, pero el mismo rey Enrique lo cambió el nombre por el de San Jerónimo el Real, borrando así de un plumazo la trivialidad por la que se había erigido el convento, pero mira por donde el lugar era insano, vamos que no les sentaba bien a los monjes la humedad,  por lo que en tiempos de los Reyes Católicos se trasladó al lugar donde hoy se encuentra –junto al Museo del Prado-.
Este templo fue utilizado por los príncipes de Asturias para su  juramento, siendo Felipe II el primero que realizó este acto, en 1528, los reyes  tenían un departamento en el monasterio para sus rezos, penitencias y retiros espirituales que comunicaba con la capilla del lado del evangelio, de dicho monasterio solo quedan las arquerías del claustro que han sido acogidas por Moneo en un edificio con pilastras muy moderno con muchas cristaleras y  bajo este claustro hay un depósito de cuadros del Prado cerrado por una estupenda puerta de la escultora Cristina Iglesias.

Resumiendo, el edificio es de principios del siglo XVI y ha sufrido diversos cambios y restauraciones uno muy curioso fue en tiempos de Isabel II a cargo de Pascual y Colomer que prácticamente lo reinventa añadiéndole las torres de la parte trasera y algún que otro elemento como unos arbotantes que no necesita la iglesia pero le dan un aspecto como gótico que queda bien…. cambiándola el aspecto de tal forma que no se parece en nada a la austeridad conventual que tenía en tiempos de los Reyes Católicos, mas tarde el arquitecto Repullés y Vargas le vuelve a remodelar y actualmente, a vueltas con la remodelación que ahora  llaman fusión pues de alguna forma están fusionado lo antiguo con lo moderno, El Museo del Prado con los Jerónimos, cosa que ha creado una gran polémica pero visto como está quedando pues yo diría que no está mal, el conjunto “es muy aparente”….

Unas calles mas abajo, concretamente en Alberto Bosch, nos encontramos con el Archivo de Protocolos donde se guardan los protocolos notariales de Madrid, edificio de 1884 de Joaquin de la Concha, edificio pionero en cuanto a normas de seguridad, su estructura es metálica para evitar posibles incendios, además está rodeado por unos callejones cortafuegos, realizado en ladrillo de dos colores que son la base de su decoración con reundidos, arquillos, etc.

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