PORTUGAL

Amanece que no es poco, y entramos en Portugal por Vilanova de Cervera, es un pueblo límpio y cuidado . Visitamos en la fortaleza de don Dinis -fundador de la ciudad en el sigloXIV-, totalmente restaurada y en cuyo interior vemos una Iglesia, una Pousada, la cárcel, el Ayuntamiento y desde sus murallas pudimos contemplar un bonito panorama del rio Miño, y en el lado opuesto en los montes vemos una hermosa escultura de un ciervo, obra del escultor José Rodrigues, que es el emblema de la ciudad.

Decidimos que ibamos a dormir a Viana do Castelo para estar fresquitos por la mañana e ir de excursión,primero dimos vueltas como peonzas para poder llegar a nuestro destino (ya que el Ponte Eiffel estaba en obras y la señalización estaba para los que conocen la zona) , la playa de Cabedelos, muy concurrida por surfistas donde acuden a coger la ola, frente a nosotros estaba el monte de Santa Luzia al que acudiríamos al día siguiente sin agobios de coche, que nos lleve el barco, que para eso le han puesto, la cosa es curiosa porque para ir a ese monte que veis allí enfrente, atravesamos la ría en un barquito que nos lleva al puerto de Viana, damos un pequeño paseo por la ciudad hasta llegar a una estación donde, subimos en un ascensor como hasta la mitad del monte, atravesamos una pasarela y,   nos montamos en un funicular que nos lleva a la explanada de la Basílica do Sagrado Corazón de Jesús o Santa Luzía y nos dicen que lo mejor es ver el Museo y subir a la torre para lo que, subimos cinco pisos en un ascensor que nos deja en ninguna parte, porque después se sube un tramo de escalones y se espera en un descansillo a que un semáforo te diga que puedes entrar en una escalera de caracol oscura y negra como la muerte, tan estrecha que algunas personas no pueden entrar porque se quedarían atascadas si son de "caderas respondonas", agobiante porque miras para arriba y todo lo ves negro no ves el fín, todo esto para llegar a otro descansillo donde otro semáforo te dice si puedes o no puedes subir por otra escalera de caracol, menos mal que esta ya es de metal y se puede ver el fin que si no ya es para llorar…., pues vale, "ánimo y arriba que esto es pan comido" y cuando llego hago estas fotos, para que se chinchen los que no se han atrevido a subir.

¿Veis esa playa del fondo?, pues ahí estuvimos alojados, y esa es la ría que se atraviesa en un barquito.

Despues de esta experiencia vimos el Museo y esta campana es una muestra de ello, el Museo imagino que es un pretexto para que la gente suba a la torre, previo pago, pero creo que sería necesario que advirtieran de los inconvenientes que presenta esa escalera de caracol  porque todas las personas no pueden acceder y no se enteran hasta que no estan arriba y se quedan con dos palmos de narices con lo que han pagado 1,80€ por subir y bajar cinco pisos en un ascensor, UN TIMO,

 

Y como hacía calor decidimos que ya estaba bien de ciudad y nos volvimos por donde habiamos venido pero atajando para llegar pronto a la playa, donde pasamos la tarde viendo a los surfistas y demas deportistas y bañistas…..

Al día siguiente nos fuimos a Valenca do Miño, hacía un calor de narices, pero queríamos ver la fortaleza y lo que en ella se encierra, el paseito debido al calor no fué muy extenso atravesando una de sus puertas nos adentramos en unas calles comerciales, empedradas, estrechas, retorcidas.., pero nuestra misión no era la compra, asi que no miramos detenidamente lo que se nos ofrecía, pasamos hacia los baluartes desde donde se puede ver el Miño y la vecina ciudad de Tui, en el camino pude ver pequeñas hornacinas en las paredes y algunas iglesias pero la única que estaba abierta es la que se puede apreciar en la fotografía y que no recuerdo como se llama,atrajo mi atención el sencillo artesonado del

coro y el altar con esa especie de pináculo sin ningun santo y además he perdido la nota por lo que no recuerdo ni como se llama la Iglesia,para terminar por hoy, el puente que une Valencia con Tui.

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