San Bernardo

Por Malasaña llegamos a la calle Ancha de San Bernardo, y en su cruce con Carranza y Alberto Aguilera (más o menos) nos cuentan que hubo un portillo llamado de Fuencarral, en el que se celebraba una Romería dedicada a San Marcos y llamada del Trapillo, la gente humilde sacaba sus mejores galas y los nobles acudían a mirar y a reirse de los plebeyos, pero no quedaba ahí la cosa, con el tiempo tambien se mezclaron en la juerga lo que provocó disturbios y alguna que otra pelea lo que provocó que se prohibiera la Romería, sobre la que se decía que “los nobles iban a ver el trapo y los plebeyos a orearlo”.

A nuestra derecha tenemos el Convento de las Salesas Nuevas, llamadas así para distinguirlas de las Salesas Reales, fundado hacia 1800, ha pasado por distintos usos, desde Universidad a Escuela Normal entre otros, con el consiguiente traslado de las religiosas, que nuevamente, han vuelto a su convento donde permanecen en la actualidad,la iglesia es pequeña pero bonita y  su fachada es elegante y sencilla,tiene cuatro pilastras de granito, sobre ellas un frontón semicircular y un poco más arriba  puede verse un relieve que representa a San Francisco de Sales el fundador de la Orden.

Frente a este se encuentra el Convento de Montserrat fundado para acoger a los monjes  castellanos y aragoneses que huyeron de Cataluña durante la sublevación, en tiempos de Felipe IV y primero estuvieron acogidos en una finca del arroyo del Abroñigal hasta que les terminaron este convento, este tambien a pasado por diversas manos pero actualmente acoge al Priorato de Santo Domingo de Silos que según dicen los domingos tempranito cantan la misa en Gregoriano habrá que enterarse para ir a deleitarse.

La Iglesia es monumento nacional y fue realizada por varios arquitectos de la Corte entre ellos Pedro de Ribera al que se le encargó la decoración de la portada y una de las torres, la otra torre no se llegó a realizar.

Giramos hacia la Plaza de las Comendadoras de Santiago, llegando al convento fundado en tiempos de Felipe IV hacia 1650,  para acoger a las damas familiares de los Caballeros de la Orden de Santiago, lo más destacable es la Iglesia que tiene planta de cruz griega y una magnífica cúpula, el cuadro del altar mayor es de Lucas Jordán, su fachada tiene la hechura típica madrileña con tres arcos de medio punto y dos torres y en el centro hay un grupo escultórico que representa a Santiago Matamoros, Fernando VII, bastantes años después, enriqueció esta iglesia con una sacristía llamada de los Caballeros donde hoy día aún se reunen los Caballeros de Santiago.

Al final de la Plaza, entre viviendas vemos una chimenea de ladrillo, cuentan que a finales del siglo XIX en la calle de Amaniel estaba la fábrica ce cervezas Mahou, y al cambiar a otras dependencias quedó el edificio abandonado, hasta que se hizo cargo la Comunidad de Madrid que ha instalado en él, el Archivo Regional conservando la chimenea y la fachada de ladrillo visto.

Felipe V, mandó construir un Cuartel para la Guardia de Corps, en unos terrenos que habían pertenecido al Conde de Aranda y Duque de Peñaranda, al final de la calle había un portillo que le llamaban de los Guardias o del Conde Duque, pero parece ser que no tiene nada que ver con el valido de Felipe IV, así me lo han contado y sí lo transmito.

El encargo se lo hicieron a Pedro de Ribera, por aquellas fechas – maestro mayor de obras – y fue el edificio mas grande de Madrid ya que tenía que albergar a 600 guardias con sus criados y con sus caballos ,es un edificio sobrio como corresponde a su función, pero se permite una portada Barroca con dos pilastras  rústicas, corona la portada el escudo real con el Toison de Oro, es de granito, gastado por el tiempo, la portada de madera es la original y se conserva en muy buen estado.

Fué abandonado trás  un incendio y actualmente es propiedad del Ayuntamiento que lo dedica  a actividades culturales, archivo,biblioteca, hemerotéca, museo……

 Enfilamos a la Plaza de España y pasamos por San Bernardino donde vemos el que fué  palacio de los Marqueses de Santa Cruz (la marquesa fué pintada por Goya), de  estilo neoclásico, sobrio, con dos columnas toscanas en la portada, su arquitecto fué un discipulo de Juan de Villanueva, desde su construcción a mediados del siglo XVIII a pasado por distintos dueños y distintas remodelaciones, en la actualidad es un edificio de viviendas y oficinas.

En la plaza de Cristino Martos el viernes Santo  tenía lugar una Romeria llamada de la Cara de Dios, dedicada a la Santa Faz, y como eso de Romería y Semana Santa parece que no casa bien, pues lógicamente fue prohibida en el siglo XVIII.

Legamos al final del paseo ante la parroquia de San Marcos – no podemos entrar mire Ud. por donde, cierran a las 12 – anteriormente fué convento ¡como no! si es que en aquellas épocas entre Conventos y Palacios……… Situada en la Calle de San Leonardo fue restaurada por Ventura de la Vega y Tizón, natural de Ciempozuelos, muerto en 1785 a los 68 años y cuyos restos mortales reposaron en su interior hasta que fueron trasladados al cementerio de arquitectos.

La fachada tiene  dos pilastras corintias y un frontispicio triangular, es elegante y muy bien proporcionada, al estar en una calle estrecha ha sido resuelta la fachada dándole una forma concava.

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