TUI

Se nos acaban los dias y hay que volver a casa, pero no nos podemos ir sin visitar al menos la catedral y al Casco historico, llegamos justo a tiempo, se acaba la misa  y podemos entrar sin molestar, primero respiramos un poco porque esto está en lo alto de la ciudad y venimos de la vera del río, por cierto, en el camino me he entretenido con una señora que me ha vendido "miel de kiwi", dice que tiene una plantación de kiwis que aquí eso sé dá muy bien, pero como acuden tantas abejas han montado colmenas y obtienen esta miel dorada y fluida que según me dice no se cristaliza nunca, no creo que lo llegue a comprobar porque de aquí al invierno, donde estará la miel……………

Legamos ante la Fortaleza- Catedral de Santa María, el pórtico de estilo gótico muy ricamente labrado, dicen que es el primero que se realizó en la península con este estilo ya que la iglesia se comenzó en románico como se puede ver en su planta y en su portada norte, fue consagrada a principios del siglo XIII.

Hay una capilla llamada de las reliquias con un altar-relicario que tiene un monton de puertecillas y en el interior de cada una se conserva una reliquia, curioso, tambien llamó mi atención el enterramiento de Torquemada, el órgano barroco,.el coro, la capilla de San Telmo

ALTAR-RELICARIO ORGANO TORQUEMADA

Entramos en el Museo que alberga ricas piezas como un copón de coco, cosa para mí desconocida hasta entonces, esta magnífica custodia, una talla de la Virgen, adornos de procesionar y me resultan curiosas varias tijera con un aditamento acoplado como una cajita que no pudimos resistirnos salir a preguntar que función tenían y nos contestaron que eran para recortar las velas y aprovechar mejor la cera, creo que las llamaban "despabiladoras", no estoy muy segura .

Entramos en el Claustro, en la primitiva Sala Capitular y subimos al Torreón desde donde se vé la ciudad y el rio, y salimos a galope para Madrid, que el deber nos llama y la carretera no digamos, nos queda la tira de kilómetros para llegar a casa.

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