¿DE VIGO QUE?

Pues de Vigo ná…….., otro sitio al que tengo que volver, porque con tantas idas y venidas como que nos hemos ido sin ver Vigo, ¡anda que no tiene narices la cosa!.

  Para coger los barquitos hay que aparcar en el quinto pino, pues solamente hemos visto del quinto pino al puerto y a la inversa…., aunque claro está, pasando por el mercado de La Pedra y  visitando a las ostreiras a quienes compramos unas docenitas de ostras que nos tomamos en uno de los bares que hay en la misma calle, junto con algo de pulpo, ¡faltaría mas!

 Cerca de esta zona anduvimos un poquito por una calle peatonal viendo tiendas y tiendas; yo, de “guiri” con mi cámara a ver lo que pesco para ponerlo aquí e incitar al personal para hacer turismo interior……….

Dentro de lo poco que pude apreciar, Vigo me pareció una ciudad moderna, enclavada en la mas meridional de las rias bajas goza de un clima excelente dicen que la temperatura media es de 15º.

En esos paseos a buscar el coche llegamos al Berbés, un antiguo barrio de pescadores frente al puerto,con  sus casitas con soportales y este cruceiro, en otros lugares he visto muchas esculturas como la del sireno que está en la Puerta del Sol y es obra de Francisco Leiro, me llamó la atención por el contraste de una escultura contemporanea frente a los edificio modernistas que la rodean.

No puedo decir nada más de Vigo hasta que no vuelva y la visite bien, lo que ví me gustó, sus alrededores también y como muestra aquí está la puesta de sol que se vé desde Canido, zona en la que recalamos y en la que viven las personas que nos acogieron y desde entonces, “nuestros amigos”

 

Deja un comentario