GALICIA

A todo gas llegamos a Vigo, donde nos estaban esperando, debe ser que nuestra fama nos precede por que nos prepararon una comilona a base de empanadas de zamburiñas y de pulpo y estas tonterias que se ven en la fotografía, y al día siguiente una sardinada, cosa mala, todo esto regado con sus buenos caldos que unos tomaban en copa y otros a porrón o en bota según se tercie, asi mismo nos tomamos la sidra que traíamos de Asturias y para lucimiento del personal que la sabe tirar bien ahí va una muestra……..

 

Nuestra primera visita a modo de toma de contacto fue a Monteferro, donde hay un monumento a la Virgen del Carmen y unas estupendas vistas de Bayona que nos animaron a visitar esa bonita localidad en la que  se puede admirar la Fortaleza de Monterreal hoy convertida en parador, es un recinto amurallado del siglo XIII, paseando por su bonito paseo marítimo vemos la réplica de la carabela Pinta tal y como llegó de su viaje a descubrir América.

 El casco antiguo tiene edificios con soportales y casonas blasonadas como la casa del Deán que actualmente es un hotel, situado en un emplazamiento perfecto, frente al mar, la Iglesia es románica con un hermoso rosetón,  en todo el pueblo se respira cálido ambiente que invitar a pasear.

Al día siguiente tomamos un barquito que nos llevó a Cangas del Morrazo,  pequeño pueblo marinero con un rico patrimonio cultural,y una larga historia de guerras, bruxas, pesca y conserveras, pero sería muy largo de contar y no tengo el cuerpo para narraciones,  tiene unas casas típicas de pescadores que las llaman "casas de patín"  situadas en unas calles tortuosas que dan a la plazita de Singulis con su hermoso cruceiro barroco y un poco más allá  llegamos al lavadero donde  una señora nos comenta que las aguas estan igual de calentitas en invierno que en verano y que proceden de un manantial llamado Fonte Ferreira,

Siguiendo la ruta llegamos ante una estatua ecuestre de Santiago Matamoros situada junto a la ex-colegiata de Santiago que pasamos a visitar, en el exterior su fachada es renacentista de finales del siglo XVI y en su interior podemos ver su planta de tres naves y una magnífica boveda de crucería con un  altar barroco que es una maravilla , salimos con prisa por que no era el momento adecuado para una visita turística y pasamos por un barrio judio.

 Finalmente acabamos junto a la Capela do Hospital, pequeña ermita de principios del siglo XVIII situada junto al puerto, creo que estaba anexo a un hospital  y ha sido reconstruida recientemente, su fachada es muy armoniosa con una espadaña  rematada con una cruz y un estupendo escudo,  antes de tomar el barquito  nos sorprende una roca con una escultura que sale del mar,  la llaman O Galeón, dicen que es obra de Manuel Coia.

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